Simcha Leventhal
Il Manifesto
Serví como artillero en la división M109 del ejército israelí desde 2000 hasta 2003 y recibí instrucción para utilizar las armas que Israel está usando en Gaza. Sé a ciencia cierta que las muertes de los civiles palestinos no son una desgracia desafortunada sino una consecuencia calculada. Las bombas que el ejército israelí usó en Gaza matan a todo aquel que se encuentre en un radio de 50 metros de la explosión y hieren casi seguro a quienes se hallan a 200 metros. Conscientes del impacto de estas armas, las jerarquías militares impiden su uso, incluso en combate, a menos de 350 metros de distancia de los soldados amigos (250 si se encuentran en vehículos acorazados).
Los testimonios y fotografías de Gaza no dejan lugar a dudas: el ejército israelí usó en esta operación bombas de fósforo blanco, que formaban parte del arsenal cuando yo servía en el ejército. El derecho internacional prohíbe su uso en áreas urbanas densamente pobladas debido a las quemaduras graves que provocan: la bomba explota unas decenas de metros antes de tocar el suelo con el fin de aumentar los efectos, y manda 116 trozos de metralla incendiada de fósforo en una área de más de 250 metros. Durante nuestra instrucción, los comandantes nos dijeron que no llamáramos a estas armas “fósforo blanco”, sino “humo explosivo” ya que el derecho internacional prohíbe su uso.
Desde el principio de la incursión, veía las noticias con rabia y disgusto. Me estremece el hecho de que soldados de mi país disparen artillería pesada contra una ciudad densamente poblada, y que usen municiones de fósforo blanco. Tal vez nuestros grandes escritores ignoren cómo funcionan estas armas, pero nuestras jerarquías militares bien que lo saben. 1.300 palestinos han muerto desde que comenzó el ataque y más de 5.000 resultaron heridos. Según las previsiones más optimistas, más d ella mitad de los palestinos muertos eran civiles que se vieron en medio del fuego cruzado. Cientos de ellos eran niños. Nuestros dirigentes, conscientes de las consecuencias de la estrategia de guerra que adoptaron, sostienen con cinismo que cada una de esas muertes fue un accidente desgraciado.
Quiero ser claro: no ha habido ningún accidente. Quienes deciden usar artillería pesada y fósforo blanco en una de las áreas urbanas más pobladas del mundo saben perfectamente, como yo sabía, que muchas personas inocentes estaban destinadas a morir. Puesto que conocían de antemano los resultados previsiles de su estrategia de guerra, las muertes civiles en Gaza de este mes no pueden definirse honestamente como un accidente desgraciado.
Este mes he asistido a la erosión ulterior de la estatura moral de mi ejército y mi sociedad. Una conducta moral requiere que no sólo se anuncia la voluntad de no herir a civiles sino que se adopte una estrategia de combate consecuente. Usar artillería pesada y fósforo blanco en un área urbana densamente poblada y sostener después que se mató a los civiles por error es inmoral y ultrajante.
Fuente: http://www.ilmanifesto.it/archivi/fuoripagina/anno/2009/mese/01/articolo/285/?tx_ttnews[backPid]=16&cHash=27f6759410
Entrevista a Suad Amiri, escritora palestina y directora del Riwad Center for Architectural Conservation de Ramalá
La rabia de Ramalá y la poquedad de la Autoridad Palestina
Giuliana Sgrena
Il Manifesto
¿Cuál ha sido la reacción de los palestinos de Cisjordania ante la masacre perpetrada por Israel en Gaza?, le preguntamos a la escritora palestina Suad Amiri, fundadora y directora del Riwad Center for Architectural Conservation, de Ramalá, que se encuentra actualmente en Roma para presentar su último libro No sex in the city.
Durante dos días todos los palestinos estuvimos pegados a los televisores, sin ir siquiera al trabajo, paralizados ante las imágenes transmitidas por la emisora Al Jazeera. Desde el comienzo ha habido una gran solidaridad humana, al margen de la política. La política ha comenzado a emerger con la entrevista concedida por el líder de Hamás Khaled Meshal, desde Damasco, que con un tono muy arrogante invitaba a manifestarse en favor de Hamás. Este llamamiento ha alarmado a las autoridades palestinas. Además, en esos momentos Abu Mazen se hallaba de viaje en el extranjero y, erróneamente, no ha vuelto enseguida.
La gente estaba enmudecida ante los hechos, pero ¿cuándo ha comenzado a salir a la calle?
Desde la primera noche, el 27 de diciembre, en que hubo una manifestación con antorchas, todas las iglesias suspendieron sus ceremonias. El día después, a la una de la tarde, sin ninguna convocatoria, nos hemos encontrado en la calle, en el centro de Ramalá. Estaban todos los partidos con sus banderas, pero no había ningún líder político. Había mucha policía, y cuando desde el checkpoint de Bireh comenzaron a llegar un centenar de militantes de Hamás, entre ellos muchas mujeres, con sus banderas, la policía quiso bloquearlos, pero los demás grupos lo han impedido gritando eslóganes unitarios. Hubo quien propuso retirar las banderas de partido y llevar sólo la palestina. Hubo pequeños enfrentamientos entre Hamás y Al Fatah, debidos a viejas querellas. Había mucha depresión, hasta que Amal Khresche, ex militante comunista, consiguió revivir los ánimos gritando eslóganes unitarios, y así, tras ella y con las mujeres en las primeras filas, una manifestación recorrió la ciudad.
Pero en la televisión hemos visto a la policía atacando a los manifestantes.
Sí, los jóvenes que querían dirigirse al checkpoint donde estaban los israelíes han sido bloqueados, golpeados y algunos arrestados.
¿Por qué no había ningún líder político?
Porque en Palestina no hay ningún liderazgo. Al Fatah se ha desintegrado, como resultado, en primer lugar, de los ataques y los bombardeos de Israel contra Arafat en 2002-2003, y, en segundo lugar, de la guerra civil desencadenada en Gaza.
La gente estaba en la confusión: la impresión era que Abu Mazen no quería oponerse, y sólo después de cinco días éste ha convocado a todos a manifestarse y ha impuesto la participación de los funcionarios públicos. La brutalidad de Israel era contra el pueblo palestino, y la solidaridad era con nuestro pueblo, no contra Hamás.
Sin embargo, el problema de las ayudas es urgente, y hay quienes proponen una fuerza de control en la frontera egipcia…
Israel ha conseguido desviar la atención del bloqueo del paso fronterizo de Erez, debía haberse levantado tras el acuerdo de la tregua con Hamás, al bloque de los túneles, que en cambio había tolerado. Europa, con su bloqueo impuesto al pueblo palestino, ha adoptado una actitud estúpida, y ahora propone controlar el paso de Rafah en lugar de hacerlo con el paso de Erez, que es el lugar de donde provienen todos los productos consumidos por los palestinos. Así, toda la presión se transfiere a Egipto, como si el responsable no fuese Israel.
¿Cuál es el futuro de Abu Mazen?
No podrá seguir en el poder sin un proceso de paz que, por otra parte, Hamás ha eludido. Quizás la elección de Obama pueda ayudar; el modo de pensar en el mundo puede cambiar a partir de la gran potencia. De no ser así, serán los islamistas fundamentalistas los que ganarán terreno porque son los únicos que resisten a la ocupación, y los jóvenes sólo conocen este modo de resistencia. Nosotros, los laicos, hemos perdido los instrumentos para dar sostén a una causa justa, no hemos articulado un modo de resistencia que no sea violento, la resistencia pacífica es considerada en Israel como violencia, y es reprimida como ésta; el precio a pagar es demasiado alto.
Pero, ¿quiere Israel el proceso de paz?
No, estoy convencida que Israel quiere apoderarse de toda nuestra tierra, pero como no puede echarnos al mar debe hacer todo para hacernos sentir derrotados. He aquí el objetivo declarado por diferentes exponentes políticos y militares israelíes: humillarnos e institucionalizar el sistema del apartheid.
S. Seguí pertenece a los colectivos de Rebelión y Cubadebate. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar el nombre del autor y el del traductor, y la fuente.
http://www.ilmanifesto.it/il-manifesto/argomenti/numero/20090128/pagina/11/pezzo/240683/
Giuliana Sgrena
Il Manifesto
¿Cuál ha sido la reacción de los palestinos de Cisjordania ante la masacre perpetrada por Israel en Gaza?, le preguntamos a la escritora palestina Suad Amiri, fundadora y directora del Riwad Center for Architectural Conservation, de Ramalá, que se encuentra actualmente en Roma para presentar su último libro No sex in the city.
Durante dos días todos los palestinos estuvimos pegados a los televisores, sin ir siquiera al trabajo, paralizados ante las imágenes transmitidas por la emisora Al Jazeera. Desde el comienzo ha habido una gran solidaridad humana, al margen de la política. La política ha comenzado a emerger con la entrevista concedida por el líder de Hamás Khaled Meshal, desde Damasco, que con un tono muy arrogante invitaba a manifestarse en favor de Hamás. Este llamamiento ha alarmado a las autoridades palestinas. Además, en esos momentos Abu Mazen se hallaba de viaje en el extranjero y, erróneamente, no ha vuelto enseguida.
La gente estaba enmudecida ante los hechos, pero ¿cuándo ha comenzado a salir a la calle?
Desde la primera noche, el 27 de diciembre, en que hubo una manifestación con antorchas, todas las iglesias suspendieron sus ceremonias. El día después, a la una de la tarde, sin ninguna convocatoria, nos hemos encontrado en la calle, en el centro de Ramalá. Estaban todos los partidos con sus banderas, pero no había ningún líder político. Había mucha policía, y cuando desde el checkpoint de Bireh comenzaron a llegar un centenar de militantes de Hamás, entre ellos muchas mujeres, con sus banderas, la policía quiso bloquearlos, pero los demás grupos lo han impedido gritando eslóganes unitarios. Hubo quien propuso retirar las banderas de partido y llevar sólo la palestina. Hubo pequeños enfrentamientos entre Hamás y Al Fatah, debidos a viejas querellas. Había mucha depresión, hasta que Amal Khresche, ex militante comunista, consiguió revivir los ánimos gritando eslóganes unitarios, y así, tras ella y con las mujeres en las primeras filas, una manifestación recorrió la ciudad.
Pero en la televisión hemos visto a la policía atacando a los manifestantes.
Sí, los jóvenes que querían dirigirse al checkpoint donde estaban los israelíes han sido bloqueados, golpeados y algunos arrestados.
¿Por qué no había ningún líder político?
Porque en Palestina no hay ningún liderazgo. Al Fatah se ha desintegrado, como resultado, en primer lugar, de los ataques y los bombardeos de Israel contra Arafat en 2002-2003, y, en segundo lugar, de la guerra civil desencadenada en Gaza.
La gente estaba en la confusión: la impresión era que Abu Mazen no quería oponerse, y sólo después de cinco días éste ha convocado a todos a manifestarse y ha impuesto la participación de los funcionarios públicos. La brutalidad de Israel era contra el pueblo palestino, y la solidaridad era con nuestro pueblo, no contra Hamás.
Sin embargo, el problema de las ayudas es urgente, y hay quienes proponen una fuerza de control en la frontera egipcia…
Israel ha conseguido desviar la atención del bloqueo del paso fronterizo de Erez, debía haberse levantado tras el acuerdo de la tregua con Hamás, al bloque de los túneles, que en cambio había tolerado. Europa, con su bloqueo impuesto al pueblo palestino, ha adoptado una actitud estúpida, y ahora propone controlar el paso de Rafah en lugar de hacerlo con el paso de Erez, que es el lugar de donde provienen todos los productos consumidos por los palestinos. Así, toda la presión se transfiere a Egipto, como si el responsable no fuese Israel.
¿Cuál es el futuro de Abu Mazen?
No podrá seguir en el poder sin un proceso de paz que, por otra parte, Hamás ha eludido. Quizás la elección de Obama pueda ayudar; el modo de pensar en el mundo puede cambiar a partir de la gran potencia. De no ser así, serán los islamistas fundamentalistas los que ganarán terreno porque son los únicos que resisten a la ocupación, y los jóvenes sólo conocen este modo de resistencia. Nosotros, los laicos, hemos perdido los instrumentos para dar sostén a una causa justa, no hemos articulado un modo de resistencia que no sea violento, la resistencia pacífica es considerada en Israel como violencia, y es reprimida como ésta; el precio a pagar es demasiado alto.
Pero, ¿quiere Israel el proceso de paz?
No, estoy convencida que Israel quiere apoderarse de toda nuestra tierra, pero como no puede echarnos al mar debe hacer todo para hacernos sentir derrotados. He aquí el objetivo declarado por diferentes exponentes políticos y militares israelíes: humillarnos e institucionalizar el sistema del apartheid.
S. Seguí pertenece a los colectivos de Rebelión y Cubadebate. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar el nombre del autor y el del traductor, y la fuente.
http://www.ilmanifesto.it/il-manifesto/argomenti/numero/20090128/pagina/11/pezzo/240683/
Para seguir construyendo el nuevo vocabulario una definición de ANTISEMITA según los parámetros israelíes modernos:
"Antes, un antisemita era aquel que odiaba a los judíos, pero ahora es aquel que los judíos odian."
Saquen sus conclusiones.
HU: ¿Podría actuar el lobby judío contra los judíos con conciencia?
GA: Buena pregunta, pero no soy ningún experto en tácticas del lobby judío. Dicho lo cual, soy muy consciente de su influencia. Mientras que la economía británica laborista esté dirigida por un sionista rabioso como el mercachifle Lord Levy o el jefe de gabinete de la Casa Blanca sea otro sionista rabioso, tendremos que esperarnos que los intereses sionistas controlen nuestra realidad y eso significa muchos conflictos, matanzas y sangre de civiles inocentes.
Sin embargo, hemos de tener en cuenta que la marea está cambiando. Lo que vemos y escuchamos en Gaza está dando lugar a una indignación masiva contra Israel y sus lobbies en todo el mundo. No puedo saber lo que harán los lobbies judíos contra Erdogan, probablemente lo presentarán como su nuevo protagonista antisemita. Ya sabemos que no hace falta mucho para llegar a serlo. Antes, un antisemita era aquel que odiaba a los judíos, pero ahora es aquel que los judíos odian.
La entrevista completa en:
http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=7014&lg=es
Saquen sus conclusiones.
HU: ¿Podría actuar el lobby judío contra los judíos con conciencia?
GA: Buena pregunta, pero no soy ningún experto en tácticas del lobby judío. Dicho lo cual, soy muy consciente de su influencia. Mientras que la economía británica laborista esté dirigida por un sionista rabioso como el mercachifle Lord Levy o el jefe de gabinete de la Casa Blanca sea otro sionista rabioso, tendremos que esperarnos que los intereses sionistas controlen nuestra realidad y eso significa muchos conflictos, matanzas y sangre de civiles inocentes.
Sin embargo, hemos de tener en cuenta que la marea está cambiando. Lo que vemos y escuchamos en Gaza está dando lugar a una indignación masiva contra Israel y sus lobbies en todo el mundo. No puedo saber lo que harán los lobbies judíos contra Erdogan, probablemente lo presentarán como su nuevo protagonista antisemita. Ya sabemos que no hace falta mucho para llegar a serlo. Antes, un antisemita era aquel que odiaba a los judíos, pero ahora es aquel que los judíos odian.
La entrevista completa en:
http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=7014&lg=es
“Con la excusa del antisemitismo se criminaliza el repudio hacia Israel»
Entrevista a Laura Ginsberg, por Pablo Montanaro
“Los ojos de la humanidad miran y acompañan a las víctimas masacradas en Gaza y repudian las políticas terroristas del Estado de Israel en esa región”, afirmó Laura Ginsberg, integrante de la Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (Apemia), acerca del extenso y complejo conflicto entre árabes e israelíes que recrudeció nuevamente causando la muerte de centenares de muertos y miles de heridos. La Mañana de Neuquén conversó con ella, quien perdió a su marido durante el atentado a la mutual judía, y cobró relevancia cuando pronunció aquel emotivo y justiciero discurso bajo la frase “Yo acuso”, en el que denunció las supuestas complicidades del gobierno de Carlos Menem, la DAIA y la Justicia argentina por la falta y la demora en investigar y esclarecer el atentado, ocurrido el 18 de julio de 1994.
¿Cuál es su reflexión acerca del conflicto en Gaza?
Ni bien empezó este conflicto desde la agrupación Apemia nos pronunciamos repudiando la masacre en Gaza, repudiando el silencio de Naciones Unidas que no tomó ninguna medida efectiva durante los días posteriores al bombardeo, y denunciando al gobierno argentino que tampoco tuvo una medida concreta de solidaridad con las víctimas del pueblo palestino. Las Naciones Unidas en conjunto, y en particular el papel del Estado argentino, ha sido deplorable.
¿Por qué?
Después de observar cómo se fueron desarrollando los hechos nos enteramos de que el silencio del gobierno argentino no era para nada inocente. La masacre sirvió para que el Estado argentino reforzara los vínculos políticos y económicos que venía construyendo con el Estado de Israel desde hace tiempo. Así promulgaron la Ley 26.437 el 13 de enero pasado en el más absoluto silencio. Ésta es una ley donde se establece que nuestro país dará apoyo financiero para proyectos de desarrollo industrial y/o tecnológico entre ambos estados. Entre las condiciones que aparecen en la ley se incluye que los resultados que devengan de este tipo de proyectos de cooperación tienen que ser confidenciales. Sabemos que los fuertes del desarrollo tecnológico industrial en Israel tienen relación con la industria de la guerra y la seguridad. La conclusión cae por sí sola. Vamos a financiar el desarrollo del complejo industrial-militar israelí, en el nombre de la cooperación entre la actividad científica y la iniciativa privada.
¿Cuáles son los antecedentes de esta ley?
El acuerdo que dio base a esta ley se firmó en Israel en noviembre de 2006, y poco tiene que ver con antecedentes científicos. Se firmó poco después que el gobierno nacional se sumara a los reclamos del primer ministro israelí, Ehud Olmert, y de la canciller Tzipi Livni para inculpar a Irán. El gobierno nacional, entonces, avaló los pedidos de captura para los funcionarios iraníes acusados de ser responsables del atentado a la AMIA. Al momento de firmar este acuerdo, Livni expresó que “por fin se hizo justicia en la Argentina”, concretando así las bases para esta cooperación llamada “científica”.
Cuando menciona la palabra encubrimiento, de inmediato uno lo relaciona con el tema de la causa AMIA.
Por supuesto… Hasta los jueces reconocieron el papel de encubridor que jugó el Estado nacional. Por otra parte, existe una sociedad política de encubrimiento que el Estado argentino ha tejido con el de Israel durante casi quince años y que se sigue consolidando y reforzando, en momentos en que Israel desata una agresión terrible contra el pueblo de Gaza. El gobierno nacional no condenó el ataque de sus socios. Después de veintidós días de bombardeo y tras negar la existencia de una ola antisemita en nuestro país, Kirchner, la DAIA y las embajadas de Israel y los Estados Unidos llegaron a un acuerdo, no para condenar la masacre sino para perseguir a los que protestan contra ella, en nombre de un supuesto brote de antisemitismo.
Es un hecho grave que ha originado múltiples reflexiones y posiciones.
Es muy grave en el siguiente sentido. En la Argentina no ha habido manifestaciones antisemitas, ni agresiones a instituciones judías, ni a individuos por su origen judío, como sí los hubo antes y durante la dictadura y con las bombas en la Embajada de Israel y en la AMIA.
Por supuesto que la brutal agresión del gobierno encabezado por el primer ministro israelí Ehud Olmert en Gaza ha despertado manifestaciones de repudio en la Argentina como en muchos países del mundo. En estas condiciones, el gobierno pretende utilizar la excusa del “antisemitismo” para judicializar y criminalizar la protesta social que repudia a la política del Estado de Israel en Gaza. En este punto debemos ser claros porque hay un reclamo por parte de la dirección de la DAIA, y de las embajadas de Estados Unidos y de Israel, que el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner concedió, para judicializar la protesta contra esta política y decir que cualquier manifestación en donde se repudie este accionar es un acto antisemita. Nosotros defendemos la libertad de expresión.
También ha habido discusiones en cuanto al tema de la posición de los israelíes frente al conflicto. Algunos sondeos señalan que el 90 por ciento de la población civil está de acuerdo con lo hecho por el Estado de Israel.
Ha habido manifestaciones en la ciudad de Tel Aviv en las que ciudadanos israelíes tanto de origen judío como árabe se manifestaron en contra de las políticas de Olmert. Ha habido individuos que se conocen como los objetores de conciencia, soldados convocados que forman parte del Ejército israelí, que se han negado a cruzar la frontera para ir a territorios palestinos a matar gente en Gaza y que han padecido las consecuencias que eso implica en su país. Existe una porción de población que habita en Israel que no está de acuerdo. Por cierto que es una porción minoritaria la que ha repudiado estas políticas y que no alcanzan para cambiar el rumbo. Pero es un segmento importante. Esos ciudadanos israelíes saben que las consecuencias de estas políticas van a caer sobre sus propias espaldas. El historiador uruguayo Gerardo Liebner, que vive en Tel Aviv, señaló que repudiar la política del actual gobierno israelí no es ser antisemita, sino que es algo legítimo y una forma de apoyar de verdad al futuro democrático de la sociedad.Precisamente... Esto también es parte de una confusión muy generalizada. Pareciera ser que no se puede opinar sobre cuáles son las políticas de Israel en Medio Oriente mientras sí se puede opinar sobre las políticas de Estados Unidos en el mundo, sobre las políticas del gobierno argentino o de las que se implementan en otros países del mundo. Pero existe un silencio deliberado y una prohibición deliberada que surge sistemáticamente de la dirección de la DAIA, de la embajada de Israel e incluso del propio embajador argentino en los Estados Unidos, Héctor Timerman, quien mandó a bajar los decibeles de este debate. Es de una gravedad tal que las consecuencias van a ser padecidas por generaciones. Más que nunca debemos explicar que lo que ha ocurrido en la Argentina respecto de judicializar y de limitar las expresiones contra las políticas del Estado de Israel fue una instrucción que la canciller israelí Livni mandó a decir a todas las naciones del mundo. Es necesario manifestarse en este sentido, tratar de aclarar y explicar que no estamos viviendo un “tsunami antisemita” como dijo hace unos días el escritor Marcos Aguinis.
¿Resulta exagerado hablar de un nuevo holocausto?
Las políticas que el gobierno de Olmert y Livni llevan adelante en la Franja de Gaza son políticas de terrorismo de Estado. Nosotros nos solidarizamos con las víctimas del terrorismo de Estado en la Argentina, en Israel y en cualquier parte del mundo. Con la bomba en la mutual judía hemos sido víctimas del terrorismo de Estado argentino que sabía que la bomba se venía y que puso todas sus fuerzas de seguridad y de inteligencia al servicio de la comisión del atentado y después colocó a los tres poderes del Estado al servicio del encubrimiento. En cuanto a si resulta exagerado hablar… es parte de una discusión. Le recuerdo que fue un funcionario del gobierno de Israel el que prometió hace meses una nueva Shoá (holocausto).
“Los ojos de la humanidad miran y acompañan a las víctimas masacradas en Gaza y repudian las políticas terroristas del Estado de Israel en esa región”, afirmó Laura Ginsberg, integrante de la Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (Apemia), acerca del extenso y complejo conflicto entre árabes e israelíes que recrudeció nuevamente causando la muerte de centenares de muertos y miles de heridos. La Mañana de Neuquén conversó con ella, quien perdió a su marido durante el atentado a la mutual judía, y cobró relevancia cuando pronunció aquel emotivo y justiciero discurso bajo la frase “Yo acuso”, en el que denunció las supuestas complicidades del gobierno de Carlos Menem, la DAIA y la Justicia argentina por la falta y la demora en investigar y esclarecer el atentado, ocurrido el 18 de julio de 1994.
¿Cuál es su reflexión acerca del conflicto en Gaza?
Ni bien empezó este conflicto desde la agrupación Apemia nos pronunciamos repudiando la masacre en Gaza, repudiando el silencio de Naciones Unidas que no tomó ninguna medida efectiva durante los días posteriores al bombardeo, y denunciando al gobierno argentino que tampoco tuvo una medida concreta de solidaridad con las víctimas del pueblo palestino. Las Naciones Unidas en conjunto, y en particular el papel del Estado argentino, ha sido deplorable.
¿Por qué?
Después de observar cómo se fueron desarrollando los hechos nos enteramos de que el silencio del gobierno argentino no era para nada inocente. La masacre sirvió para que el Estado argentino reforzara los vínculos políticos y económicos que venía construyendo con el Estado de Israel desde hace tiempo. Así promulgaron la Ley 26.437 el 13 de enero pasado en el más absoluto silencio. Ésta es una ley donde se establece que nuestro país dará apoyo financiero para proyectos de desarrollo industrial y/o tecnológico entre ambos estados. Entre las condiciones que aparecen en la ley se incluye que los resultados que devengan de este tipo de proyectos de cooperación tienen que ser confidenciales. Sabemos que los fuertes del desarrollo tecnológico industrial en Israel tienen relación con la industria de la guerra y la seguridad. La conclusión cae por sí sola. Vamos a financiar el desarrollo del complejo industrial-militar israelí, en el nombre de la cooperación entre la actividad científica y la iniciativa privada.
¿Cuáles son los antecedentes de esta ley?
El acuerdo que dio base a esta ley se firmó en Israel en noviembre de 2006, y poco tiene que ver con antecedentes científicos. Se firmó poco después que el gobierno nacional se sumara a los reclamos del primer ministro israelí, Ehud Olmert, y de la canciller Tzipi Livni para inculpar a Irán. El gobierno nacional, entonces, avaló los pedidos de captura para los funcionarios iraníes acusados de ser responsables del atentado a la AMIA. Al momento de firmar este acuerdo, Livni expresó que “por fin se hizo justicia en la Argentina”, concretando así las bases para esta cooperación llamada “científica”.
Cuando menciona la palabra encubrimiento, de inmediato uno lo relaciona con el tema de la causa AMIA.
Por supuesto… Hasta los jueces reconocieron el papel de encubridor que jugó el Estado nacional. Por otra parte, existe una sociedad política de encubrimiento que el Estado argentino ha tejido con el de Israel durante casi quince años y que se sigue consolidando y reforzando, en momentos en que Israel desata una agresión terrible contra el pueblo de Gaza. El gobierno nacional no condenó el ataque de sus socios. Después de veintidós días de bombardeo y tras negar la existencia de una ola antisemita en nuestro país, Kirchner, la DAIA y las embajadas de Israel y los Estados Unidos llegaron a un acuerdo, no para condenar la masacre sino para perseguir a los que protestan contra ella, en nombre de un supuesto brote de antisemitismo.
Es un hecho grave que ha originado múltiples reflexiones y posiciones.
Es muy grave en el siguiente sentido. En la Argentina no ha habido manifestaciones antisemitas, ni agresiones a instituciones judías, ni a individuos por su origen judío, como sí los hubo antes y durante la dictadura y con las bombas en la Embajada de Israel y en la AMIA.
Por supuesto que la brutal agresión del gobierno encabezado por el primer ministro israelí Ehud Olmert en Gaza ha despertado manifestaciones de repudio en la Argentina como en muchos países del mundo. En estas condiciones, el gobierno pretende utilizar la excusa del “antisemitismo” para judicializar y criminalizar la protesta social que repudia a la política del Estado de Israel en Gaza. En este punto debemos ser claros porque hay un reclamo por parte de la dirección de la DAIA, y de las embajadas de Estados Unidos y de Israel, que el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner concedió, para judicializar la protesta contra esta política y decir que cualquier manifestación en donde se repudie este accionar es un acto antisemita. Nosotros defendemos la libertad de expresión.
También ha habido discusiones en cuanto al tema de la posición de los israelíes frente al conflicto. Algunos sondeos señalan que el 90 por ciento de la población civil está de acuerdo con lo hecho por el Estado de Israel.
Ha habido manifestaciones en la ciudad de Tel Aviv en las que ciudadanos israelíes tanto de origen judío como árabe se manifestaron en contra de las políticas de Olmert. Ha habido individuos que se conocen como los objetores de conciencia, soldados convocados que forman parte del Ejército israelí, que se han negado a cruzar la frontera para ir a territorios palestinos a matar gente en Gaza y que han padecido las consecuencias que eso implica en su país. Existe una porción de población que habita en Israel que no está de acuerdo. Por cierto que es una porción minoritaria la que ha repudiado estas políticas y que no alcanzan para cambiar el rumbo. Pero es un segmento importante. Esos ciudadanos israelíes saben que las consecuencias de estas políticas van a caer sobre sus propias espaldas. El historiador uruguayo Gerardo Liebner, que vive en Tel Aviv, señaló que repudiar la política del actual gobierno israelí no es ser antisemita, sino que es algo legítimo y una forma de apoyar de verdad al futuro democrático de la sociedad.Precisamente... Esto también es parte de una confusión muy generalizada. Pareciera ser que no se puede opinar sobre cuáles son las políticas de Israel en Medio Oriente mientras sí se puede opinar sobre las políticas de Estados Unidos en el mundo, sobre las políticas del gobierno argentino o de las que se implementan en otros países del mundo. Pero existe un silencio deliberado y una prohibición deliberada que surge sistemáticamente de la dirección de la DAIA, de la embajada de Israel e incluso del propio embajador argentino en los Estados Unidos, Héctor Timerman, quien mandó a bajar los decibeles de este debate. Es de una gravedad tal que las consecuencias van a ser padecidas por generaciones. Más que nunca debemos explicar que lo que ha ocurrido en la Argentina respecto de judicializar y de limitar las expresiones contra las políticas del Estado de Israel fue una instrucción que la canciller israelí Livni mandó a decir a todas las naciones del mundo. Es necesario manifestarse en este sentido, tratar de aclarar y explicar que no estamos viviendo un “tsunami antisemita” como dijo hace unos días el escritor Marcos Aguinis.
¿Resulta exagerado hablar de un nuevo holocausto?
Las políticas que el gobierno de Olmert y Livni llevan adelante en la Franja de Gaza son políticas de terrorismo de Estado. Nosotros nos solidarizamos con las víctimas del terrorismo de Estado en la Argentina, en Israel y en cualquier parte del mundo. Con la bomba en la mutual judía hemos sido víctimas del terrorismo de Estado argentino que sabía que la bomba se venía y que puso todas sus fuerzas de seguridad y de inteligencia al servicio de la comisión del atentado y después colocó a los tres poderes del Estado al servicio del encubrimiento. En cuanto a si resulta exagerado hablar… es parte de una discusión. Le recuerdo que fue un funcionario del gobierno de Israel el que prometió hace meses una nueva Shoá (holocausto).
Videos
* Vídeo del testimonio de una niña palestina superviviente en Zeitún
Prólogo y traducción de subtítulos al castellano de Manuel Talens. También subtítulos en francés.
Al-Jazeera Kaos. Solidaridad con Palestina 29-1-2009
http://www.kaosenlared.net/noticia/81784/video-testimonio-nina-palestina-superviviente-zeitun
* Video. Reportaje fotográfico tomadas en Gaza. Su contenido es extremadamente crudo. De poco valdría que se hiciesen, a posteriori, exposiciones sobre "el sufrimiento del pueblo palestino", como se hacen sobre el holocausto del pueblo judío, o las consecuencias de la bomba de Hiroshima. Entendemos que este tipo de imágenes hay que difundirlas cuando sirven para intentar evitar que esa realidad continúe. Por eso, porque pueden servir para tocar el corazón de mucha gente, te pedimos que ayudes a difundirlas. http://www.futuros21.info/detalle_multimediacf.asp?id_multimedia=54
*Audio y video desde Gaza.
http://audio.urcm.net/Alberto-Arce-desde-Gaza-la-noche
http://www.dagaza.org/
Prólogo y traducción de subtítulos al castellano de Manuel Talens. También subtítulos en francés.
Al-Jazeera Kaos. Solidaridad con Palestina 29-1-2009
http://www.kaosenlared.net/noticia/81784/video-testimonio-nina-palestina-superviviente-zeitun
* Video. Reportaje fotográfico tomadas en Gaza. Su contenido es extremadamente crudo. De poco valdría que se hiciesen, a posteriori, exposiciones sobre "el sufrimiento del pueblo palestino", como se hacen sobre el holocausto del pueblo judío, o las consecuencias de la bomba de Hiroshima. Entendemos que este tipo de imágenes hay que difundirlas cuando sirven para intentar evitar que esa realidad continúe. Por eso, porque pueden servir para tocar el corazón de mucha gente, te pedimos que ayudes a difundirlas. http://www.futuros21.info/detalle_multimediacf.asp?id_multimedia=54
*Audio y video desde Gaza.
http://audio.urcm.net/Alberto-Arce-desde-Gaza-la-noche
http://www.dagaza.org/
En conferencia de prensa, los trabajadores de FM 93.5 denunciaron actos de censura y el cierre de la emisora.
(Buenos Aires, 4 de febrero) Con la sala del Hotel Bauen (recuperado por sus trabajadores) desbordada de un público solidario, los trabajadores que representan a los 60 programas que albergaba Radio FM 93.5 "La Voz Sudamericana", denunciaron a los directivos de Radio Colonia, Mauro Viale y Mario Kaminsky por censura y presiones insólitas contra el personal periodístico para que no hablaran objetivamente sobre la agresión sionista contra el pueblo de Gaza."Viale y Kaminsky ordenaron, el 19 de enero pasado, a nuestros trabajadores abandonar el local de la radio en un término de dos horas y rescindieron el contrato de alquiler que teníamos con Radio Colonia para gestionar FM “La Voz Sudamericana”, dijo uno de los directivos de la radio ahora fuera del aire, Marcelo Köenig. El motivo es muy simple: varios programas de "La Voz..." dieron cabida a testimonios e informes sobre la masacre que los soldados israelíes cometieron contra la población civil de Palestina ocupada. Junto a Köenig, se encontraban en la conferencia de prensa, la dirigente de las Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora y los periodistas de la radio, Omar López (del programa "Mate Amargo") y Carlos Aznárez (de"Resumen Latinoamericano"). Además, se hallaban presentes numerosos trabajadores y trabajadoras de prensa de la radio censurada y también, varios dirigentes de organizaciones sociales y populares, además de oyentes que se hicieron presentes para solidarizarse enfáticamente con los afectados. Desde la mesa se denunció al lobby sionista que "hoy presiona para encubrir el genocidio que han producido sus soldados, y en su afán de callarlas voces de protesta, llegan a amenazar a funcionarios y hasta al propio Gobierno argentino, con la excusa del antisemitismo en el que ya nadie cree". Además, se reclamó la necesidad de una Ley de Radiodifusión nueva que termine para siempre con la impuesta por la dictadura, que lamentablemente hoy sigue vigente y que permite que "los holdings comunicacionales que responden a un discurso reaccionario y antidemocrático puedan decidir sobre la voluntad mayoritaria de los argentinos". No faltaron acusaciones contra "los cercenadores de la libertad de expresión Mauro Viale y Kaminsky", quienes, se dijo, "en los años de la dictadura eran cómplices de aquella, y ahora, pretenden atropellar los derechos de los trabajadores, defendiendo a otra dictadura, en este caso la del sionismo que asesina a mansalva y con total impunidad".Varios trabajadores de "La Voz..." hablaron señalando la necesidad de seguir con la lucha y planteándose el rescate del grupo de trabajo surgido de la radio, para poder construir un nuevo espacio democrático y soberano a nivel de los medios de comunicación. Como parte de la continuidad de la protesta, los trabajadores realizarán en los próximos días radios abiertas para seguir denunciando este atropello que reconoce pocos antecedentes en la historia de los medios radiales argentinos.
Entre las múltiples adhesiones recibidas se destacaron las de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA),la del escritor y periodista Osvaldo Bayer, el Movimiento Evita, el Frente Transversal Nacional y Popular, la Agencia de Noticias Paco Urondo, el Frente Barrial 19 de Diciembre, la Corriente Nacional Martín Fierro, el periódico Resumen Latinoamericano, el Colectivo de Educación y Comunicación Popular "Mate Amargo", Generación por la Emancipación Nacional, Asociación Argentina de Solidaridad con Palestina, Juventud Peronista, el Comedor Los Pibes, el embajador de Palestina en Argentina, Farid Suwan y el Sheij Mossen Ali, del Comité de Solidaridad con los Pueblos agredidos por el Sionismo y el Imperialismo. También se solidarizaron las Organizaciones Libres del Pueblo, el Comité de Medios de Carta Abierta, Peronismo 26 de Julio, el Movimiento Libres del Sur, la Asociación de Documentalistas (DOCA), Asociación Civil Martín Castellucci, las Cátedras Bolivarianas, La Culturoza, Sudestada, Ojo Obrero, Contraimagen, Cine Insurgente, Mascaró Cine Americano, Adoquín Video Digital, Grupo Boedo Films, FM La Boca, Corriente Eva Perón, Revista La Memoria de Nuestro Pueblo, el Cuerpo de Delegados del Personal de Aerolíneas Argentinas(Aeroparque) y otras organizaciones populares.
Entre las múltiples adhesiones recibidas se destacaron las de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA),la del escritor y periodista Osvaldo Bayer, el Movimiento Evita, el Frente Transversal Nacional y Popular, la Agencia de Noticias Paco Urondo, el Frente Barrial 19 de Diciembre, la Corriente Nacional Martín Fierro, el periódico Resumen Latinoamericano, el Colectivo de Educación y Comunicación Popular "Mate Amargo", Generación por la Emancipación Nacional, Asociación Argentina de Solidaridad con Palestina, Juventud Peronista, el Comedor Los Pibes, el embajador de Palestina en Argentina, Farid Suwan y el Sheij Mossen Ali, del Comité de Solidaridad con los Pueblos agredidos por el Sionismo y el Imperialismo. También se solidarizaron las Organizaciones Libres del Pueblo, el Comité de Medios de Carta Abierta, Peronismo 26 de Julio, el Movimiento Libres del Sur, la Asociación de Documentalistas (DOCA), Asociación Civil Martín Castellucci, las Cátedras Bolivarianas, La Culturoza, Sudestada, Ojo Obrero, Contraimagen, Cine Insurgente, Mascaró Cine Americano, Adoquín Video Digital, Grupo Boedo Films, FM La Boca, Corriente Eva Perón, Revista La Memoria de Nuestro Pueblo, el Cuerpo de Delegados del Personal de Aerolíneas Argentinas(Aeroparque) y otras organizaciones populares.
Niños bajo fuego Por Oscar Taffetani
APe).- “-¿Cómo te llamás? // -Zaki. // -¿Qué edad tenés? // -Siete. // -¿Vive tu padre? // -Murió. // -¿Qué era tu padre? // -Fedaí (combatiente). // -¿Qué vas a ser cuando seas grande? // -Fedaí...”
Así transcribía Rodolfo Walsh, en un reportaje para el diario Noticias publicado en 1974, su diálogo con un niño palestino alojado en una escuela para huérfanos al sur de Beirut.Cualquiera podría pensar que el perfil y las expectativas de los niños palestinos, 35 años después de aquel reportaje de Walsh, no ha cambiado.
Pero sí ha cambiado. Ha cambiado de un modo terrible. Porque hoy los niños palestinos -y muy especialmente los que viven en la sitiada y devastada Franja de Gaza- no tienen expectativa alguna de llegar a ser adultos.
Niños bajo fuego
Saben que morirán muy pronto, víctimas de las bombas o los francotiradores, o del hambre y las pestes que proliferan en ciudades sitiadas y colapsadas. En el mejor de los casos -piensan- morirán combatiendo. Combatiendo al mismo enemigo de sus padres y sus abuelos. Para reunirse en el Cielo con ellos.
Abdel Aziz Mousa Thabet, el más importante psiquiatra infantil radicado en Gaza, que ha venido estudiando los efectos de la violencia y de las secuelas post-traumáticas de la guerra en los niños palestinos, a lo largo de 20 años, dice que un 65% de esos niños presentan severos desórdenes y alteraciones en su comportamiento.
“Dolores de cabeza y estómago -describe Mousa Thabet- vómitos, incapacidad para concentrarse, pánico, ansiedad, irritabilidad. Quieren irse de aquí, pero no saben a dónde. Los oigo. Sienten que no quedan esperanzas, que el mundo no va a hacer nada por ellos y que ellos mismos no podrán hacer nada para cambiar su situación...” (The Guardian, 7/01/2009)
“Esa experiencia traumática -concluye el psiquiatra-, combinada con otras, los empuja a comportamientos extremos”.
La fotografía -que dio la vuelta al mundo- del niño Mohammed al-Dura, de 13 años, muerto a tiros por los soldados israelíes mientras su padre intentaba vanamente protegerlo, ha quedado grabada a fuego en la conciencia de los palestinos. Los adultos ven reflejada en esa foto toda la inhumanidad de la máquina de matar israelí. Sin embargo, los niños -observan los psicólogos- la ven distinto. Para ellos, lo que la foto muestra es que sus padres no son capaces de protegerlos.
Otro psiquiatra de ese enorme laboratorio de dolor y desesperanza que es la Franja de Gaza, Eyad Sarraj, ha dicho este domingo que los cientos de niños huérfanos que han dejado los bombardeos, se convertirán rápidamente, estos días de la tregua, en milicianos de Hamas. “Un niño que ha visto cómo su padre ha muerto o no lo puede defender -dice Sarraj- buscará a alguien que sea su protector, en este caso, otra facción armada, que le dará seguridad, dinero y posibilidad de venganza. El círculo de violencia se ampliará”.
Así están las cosas en el Oriente Próximo, donde la vida de niños, mujeres y trabajadores palestinos sin casa, sin tierra y sin futuro, es apenas una gota roja de sangre, despreciada, mil veces borrada, sistemáticamente ignorada por los que mandan.
La neta... no hay futuro
Una directora y productora de documentales argentina radicada en México, Andrea Gentile, presentó en 1987 el cortometraje de 26 minutos titulado “La neta (es decir, lo concreto, la verdad)... no hay futuro”.
Gentile tomó a un grupo de chicos pobres que a cambio de monedas limpiaban parabrisas de automóviles en las calles del Distrito Federal. Cinco o seis años después, se preguntó qué había sido de cada niño de ese grupo, al entrar en la adolescencia y juventud. La respuesta, que constituye el núcleo del documental, fue que la gran mayoría de ellos, en unos pocos años, ya estaban muertos o desquiciados, triturados por la injusticia del sistema.
Ese mismo documental de Andrea Gentile podría haberse filmado en las calles del Conurbano bonaerense, en las del gran Córdoba o el gran Rosario, con idéntico resultado e idéntico mensaje.
Porque lo concreto -la posta, la pura verdad- es que nuestros pibes, lo mismo que los del DF mexicano y que los niños palestinos de Gaza, no tienen futuro. No tienen futuro entendido éste como el desarrollo de la personalidad y de las potencialidades de un individuo. No tienen futuro entendido como progreso de la vida en el seno de una comunidad.
En 2008, los resultados de una encuesta encargada por el Ministerio de Desarrollo Social a jóvenes de entre 15 y 20 años, en el Conurbano bonaerense, dejaron sin habla a los funcionarios.
Un 35% de esos pibes -como se publicó en la tapa de algunos diarios- pensaba que en los próximos cinco años estaría “muerto o excluido”; un 30%, que tendría un “trabajo precario”. Sólo el restante 35% tenía expectativas de “cumplir con su vocación”.
No hay dos lecturas posibles para esa encuesta. Los hijos de la pobreza perciben claramente esa realidad que luego se encargarán de demostrar, con datos verificables, las estadísticas policiales y carcelarias y los informes y denuncias de las organizaciones de derechos humanos.
Armados de esperanza
Un hilo invisible, una red silenciosa y secreta, une las hambres y los llantos, las agonías y profundos deseos de la mayor parte de la humanidad.
Dentro de esa red, lo más invisible, lo imperceptible, un quejido sepultado por el estrépito de las bombas y los discursos del poder, son los niños.
No tienen futuro, porque se lo robaron. No están en las previsiones oficiales. No están en las planillas ni en la imaginación de los funcionarios.
Sin embargo, son dueños de la Esperanza. Todos juntos, ellos, los masacrados y los ignorados, los rebeldes y los imperceptibles, los que resisten los bombardeos con fósforo o con hambre o con indiferencia, son dueños de la Esperanza.
Ellos, los niños combatientes -que nunca debieron serlo-, los guerreros del arco iris, son capaces de amasar para la humanidad un pan que todavía no conocemos, brillos que no sospechamos, una gran epopeya que aún no ha sido escrita.
Saludemos a esos niños, ángeles terribles. Si alguna vez habrá paz -paz duradera y justa- será por ellos. Si alguna vez habrá pan y caricias en la mesa de todos, será por ellos.
Así transcribía Rodolfo Walsh, en un reportaje para el diario Noticias publicado en 1974, su diálogo con un niño palestino alojado en una escuela para huérfanos al sur de Beirut.Cualquiera podría pensar que el perfil y las expectativas de los niños palestinos, 35 años después de aquel reportaje de Walsh, no ha cambiado.
Pero sí ha cambiado. Ha cambiado de un modo terrible. Porque hoy los niños palestinos -y muy especialmente los que viven en la sitiada y devastada Franja de Gaza- no tienen expectativa alguna de llegar a ser adultos.
Niños bajo fuego
Saben que morirán muy pronto, víctimas de las bombas o los francotiradores, o del hambre y las pestes que proliferan en ciudades sitiadas y colapsadas. En el mejor de los casos -piensan- morirán combatiendo. Combatiendo al mismo enemigo de sus padres y sus abuelos. Para reunirse en el Cielo con ellos.
Abdel Aziz Mousa Thabet, el más importante psiquiatra infantil radicado en Gaza, que ha venido estudiando los efectos de la violencia y de las secuelas post-traumáticas de la guerra en los niños palestinos, a lo largo de 20 años, dice que un 65% de esos niños presentan severos desórdenes y alteraciones en su comportamiento.
“Dolores de cabeza y estómago -describe Mousa Thabet- vómitos, incapacidad para concentrarse, pánico, ansiedad, irritabilidad. Quieren irse de aquí, pero no saben a dónde. Los oigo. Sienten que no quedan esperanzas, que el mundo no va a hacer nada por ellos y que ellos mismos no podrán hacer nada para cambiar su situación...” (The Guardian, 7/01/2009)
“Esa experiencia traumática -concluye el psiquiatra-, combinada con otras, los empuja a comportamientos extremos”.
La fotografía -que dio la vuelta al mundo- del niño Mohammed al-Dura, de 13 años, muerto a tiros por los soldados israelíes mientras su padre intentaba vanamente protegerlo, ha quedado grabada a fuego en la conciencia de los palestinos. Los adultos ven reflejada en esa foto toda la inhumanidad de la máquina de matar israelí. Sin embargo, los niños -observan los psicólogos- la ven distinto. Para ellos, lo que la foto muestra es que sus padres no son capaces de protegerlos.
Otro psiquiatra de ese enorme laboratorio de dolor y desesperanza que es la Franja de Gaza, Eyad Sarraj, ha dicho este domingo que los cientos de niños huérfanos que han dejado los bombardeos, se convertirán rápidamente, estos días de la tregua, en milicianos de Hamas. “Un niño que ha visto cómo su padre ha muerto o no lo puede defender -dice Sarraj- buscará a alguien que sea su protector, en este caso, otra facción armada, que le dará seguridad, dinero y posibilidad de venganza. El círculo de violencia se ampliará”.
Así están las cosas en el Oriente Próximo, donde la vida de niños, mujeres y trabajadores palestinos sin casa, sin tierra y sin futuro, es apenas una gota roja de sangre, despreciada, mil veces borrada, sistemáticamente ignorada por los que mandan.
La neta... no hay futuro
Una directora y productora de documentales argentina radicada en México, Andrea Gentile, presentó en 1987 el cortometraje de 26 minutos titulado “La neta (es decir, lo concreto, la verdad)... no hay futuro”.
Gentile tomó a un grupo de chicos pobres que a cambio de monedas limpiaban parabrisas de automóviles en las calles del Distrito Federal. Cinco o seis años después, se preguntó qué había sido de cada niño de ese grupo, al entrar en la adolescencia y juventud. La respuesta, que constituye el núcleo del documental, fue que la gran mayoría de ellos, en unos pocos años, ya estaban muertos o desquiciados, triturados por la injusticia del sistema.
Ese mismo documental de Andrea Gentile podría haberse filmado en las calles del Conurbano bonaerense, en las del gran Córdoba o el gran Rosario, con idéntico resultado e idéntico mensaje.
Porque lo concreto -la posta, la pura verdad- es que nuestros pibes, lo mismo que los del DF mexicano y que los niños palestinos de Gaza, no tienen futuro. No tienen futuro entendido éste como el desarrollo de la personalidad y de las potencialidades de un individuo. No tienen futuro entendido como progreso de la vida en el seno de una comunidad.
En 2008, los resultados de una encuesta encargada por el Ministerio de Desarrollo Social a jóvenes de entre 15 y 20 años, en el Conurbano bonaerense, dejaron sin habla a los funcionarios.
Un 35% de esos pibes -como se publicó en la tapa de algunos diarios- pensaba que en los próximos cinco años estaría “muerto o excluido”; un 30%, que tendría un “trabajo precario”. Sólo el restante 35% tenía expectativas de “cumplir con su vocación”.
No hay dos lecturas posibles para esa encuesta. Los hijos de la pobreza perciben claramente esa realidad que luego se encargarán de demostrar, con datos verificables, las estadísticas policiales y carcelarias y los informes y denuncias de las organizaciones de derechos humanos.
Armados de esperanza
Un hilo invisible, una red silenciosa y secreta, une las hambres y los llantos, las agonías y profundos deseos de la mayor parte de la humanidad.
Dentro de esa red, lo más invisible, lo imperceptible, un quejido sepultado por el estrépito de las bombas y los discursos del poder, son los niños.
No tienen futuro, porque se lo robaron. No están en las previsiones oficiales. No están en las planillas ni en la imaginación de los funcionarios.
Sin embargo, son dueños de la Esperanza. Todos juntos, ellos, los masacrados y los ignorados, los rebeldes y los imperceptibles, los que resisten los bombardeos con fósforo o con hambre o con indiferencia, son dueños de la Esperanza.
Ellos, los niños combatientes -que nunca debieron serlo-, los guerreros del arco iris, son capaces de amasar para la humanidad un pan que todavía no conocemos, brillos que no sospechamos, una gran epopeya que aún no ha sido escrita.
Saludemos a esos niños, ángeles terribles. Si alguna vez habrá paz -paz duradera y justa- será por ellos. Si alguna vez habrá pan y caricias en la mesa de todos, será por ellos.
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